Comparación nutricional y
de daños en los órganos de los seres vivos entre el maíz
transgénico y no transgénico.
La afirmación de que “no hay ninguna diferencia
entre el maíz transgénico y no transgénico” es
falsa.
Vince de Dell Seed Company, una empresa de Canadá
que sólo comercializa maíz no transgénico lo demuestra con este impresionante
informe que muestra claramente la diferencia en el valor nutritivo del maíz
transgénico y no transgénico.
Las consecuencias para nosotros los consumidores no
solamente son nutricionales, también lo son en aspectos de toxicidad y salud,
ya que para niveles de formaldehído y de glifosato en el maíz, las normas de la
Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) establecen un nivel
máximo de glifosato en el agua de 0,7 ppm; en Europa es de 0,2 ppm. Hay estudios
que prueban que ya hay
daños en los órganos de los seres vivos en una cantidad de 0,1 ppm de glifosato presente en
el agua. Pues bien, EL MAÍZ TRANSGÉNICO PRESENTA 13
PPM.
Infortunadamente nosotros los consumidores en
Colombia estamos desprotegidos totalmente al respecto, ya que el comercio, los
Ministerio de salud y de agricultura no se han preocupado y por el contrario
parece encubrir la diferenciación entre el maíz transgénico y el no
transgénico, al no permitir conocer las características y la procedencia del
maíz que se nos oferta para el consumo en cualquiera de sus formas.
Es hora de que seamos responsables y nos
preocupemos a fondo por temas de salud que nos afectan de manera directa junto
con la de nuestras generaciones futuras.
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