Ganancias exageradas que son rentas del
erario, para hacer de los residuos basura.
La contienda iniciada con la propuesta ganadora de Basura Cero de la
campaña Progresista con voto programático de Bogotá Humana del 2011, ratificada
en el Plan de Desarrollo 2012–2016, afronta una difícil batalla como lo
anunció nuestro Alcalde Gustavo Petro, cuando se iniciará a partir del 18 de
diciembre próximo la prestación del servicio de aseo y recolección de residuos
de la Ciudad por parte de la empresa de acueducto (EAAB) con su filial Aguas de
Bogotá, fecha en la que habrán vencido los contratos de prestación de servicios
de aseo y recolección de basuras en las seis zonas de exclusividad y no de
libre competencia de los actuales prestadores de servicio: Ciudad Limpia, Lime,
Atesa y Aseo Capital.
Sus contendores, de una parte los cuatro concesionarios de exclusividad
sobre la Ciudad dividida en seis zonas, y de otra; la capacidad de cooptación
de estos concesionarios en los pasados 20 años sobre los entes públicos
(Gobierno Nacional: Superintendencia de Servicios Públicos, Comisión de
Regulación de Agua y hasta la Procuraduría General de la Nación, en la
Administración Distrital la UAESP) que han intervenido directa o indirectamente
en las decisiones al respecto y que trabajan por mantener el sistema actual
inmodificable.
Sus aliados, de una parte la ciudadanía consciente y doliente del
mal manejo costoso de los residuos sólidos de la Ciudad sin objetivos
socioeconómico y ambientales que la beneficien en el presente ni en el
inmediato futuro a las generaciones venideras, también los más de 18.000 recicladores
de oficio que históricamente han venido trabajando sin que se haya
reconocida económicamente ni dignificada su labor, y de otra
la madurez ambiental y social lograda en los entes públicos (Gobierno Nacional:
Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Corte Constitucional,
Superintendencia de Servicios Públicos, Comisión de Regulación de Agua,
Procuraduría General de la Nación y algunos más) que se tienen que
manifestar con decisiones o acompañamientos al respecto en temas como la reversión
por concesión y otros.
Personalmente y con su caracterización, el Alcalde está al frente de las
decisiones conceptuales sobre el tema, hasta llegar al vencimiento del 17 de
diciembre de las zonas de exclusividad concesionadas a los prestadores del
servicio
Sobre la base de no continuar con el esquema anacrónico existente ya
hace 20 años en donde los intereses socioeconómicos y ambientales les fueron
endosados por la administración en su momento, a los concesionarios que se
mueven solamente sobre los principios de exorbitante sostenibilidad económica
de sus empresas sin consideración del medio en que lo hacen y menos aún con
quién y para quien lo hacen.
Bogotá Humana ha dado paso al manejo integral de residuos sólidos de la
Ciudad tendiente a basura cero, fundamentado en el reciclaje y su
aprovechamiento con objetivos de eficiencia ambiental, social y económica, con
relaciones de viabilidad entre lo económico y lo ambiental, de equidad entre
los actores y usuarios con lo económico y de procederes soportables entre lo
ambiental y lo social.
Todo lo anterior no es una acción puntual, es un proceso sustentable en
el tiempo que llevará una valoración y rendición de cuentas de triple
resultado; en lo económico, en lo ambiental y en lo social como le corresponde a
cualquier proyecto de responsabilidad socio – económica que no haya sido
endosado a la empresa privada en temas como establecer la visión y
políticas a cumplirse sobre el objetivo, independiente de que los operadores
puedan poseer, operar y ser parte del control presupuestario y de
los ingresos a corto plazo, una vez la CRA cumpla con lo exhortado por la Corte
Constitucional al respecto de la nueva fórmula para tarifas.
El Plan de desarrollo de Bogotá Humana 2012-2016 tiene en uno de sus
tres ejes fundamentado el concepto de protección del medio ambiente, luego las
acciones encaminadas a mitigar y reducir los gases de efecto invernadero
provenientes del manejo inadecuado de los residuos, que son el 20 %
del CO2 equivalente del inventario de la Ciudad, obligan a planteamientos
de manejo sostenible de la parte ambiental de los residuos sólidos de la
Ciudad.
El aprovechamiento de los residuos sólidos y su adecuada gestión también
es un proceso en el tiempo que se inicia con:
·
Darle continuidad, proyección y apoyo a los llamados recicladores
de oficio de lo no orgánico, que por orden de la corte constitucional y por
justicia social, desde las administraciones pasada ha debido ser parte integral
y no marginal, con participación de igualdad material del proceso.
·
Se dará inicio al tema de “Educación en cultura ciudadana en
separación en la fuente de residuos” previo conocimiento de la necesidad de
reducir, reutilizar y reciclar; enfocado sobre los niños de los colegios
públicos y medios de comunicación, asumiendo que en el Programa de Gestión
Integral de Residuos Sólidos (PGIR) de la Ciudad tiene que estar
comprometido todo el estamento, y no como equivocadamente con
anterioridad esta responsabilidad se dejó en acciones de los concesionarios.
·
Se implementará inicialmente la bolsa blanca para los residuos
reciclables no orgánicos con las respectivas rutas selectivas de los
recicladores de oficio a quienes se reconocerá su labor de recolección,
transporte tendiente a tracción mecánica y disposición en las bodegas de
reciclaje con las tarifas correspondientes, independiente de sus
beneficios de aprovechamiento. Contando también con la bolsa negra para los
demás residuos con las respectivas rutas selectivas de la EAAB para ir al
relleno sanitario Doña Juana, tendiendo siempre a basura cero, buscando reducir
la cantidad de residuos que van a ser dispuestos en el rellenos
sanitario.
·
La perspectiva que en un corto tiempo de manejo eficiente de los
residuos se pueda incluir la tercer bolsa verde y, se pueda buscar el inicio
del aprovechamiento de lo orgánico biodegradable mediante procesos de
compostaje y humificación que son secuestradores del CO2, para conseguir
acondicionadores de suelos, fuentes de fertilización orgánica y mitigación del
calentamiento global, vinculando y apoyando iniciativas privadas exitosas,
buscando acuerdos para ser soporte en temas de seguridad alimentaria y
recuperación de suelos en el País. Igualmente en la producción de energía en el
relleno sanitario para sustituirla en procesos de consumo de energía fósil y no
simplemente para su inoficiosa combustión.
Si pasado el tiempo se llega a un proceso de licitación sobre
concesionarios de manejo integral de residuos sólidos en zonas de exclusividad
de la Ciudad, que velen por la calidad del servicio en toda Bogotá Humana,
que cumpla con la población recicladora, que tenga como objetivo la
disminución de basuras que va al relleno, con operadores que se mueven en
márgenes de sostenibilidad económica y no en márgenes exagerados de renta
del erario, y que se sume a los esfuerzos de mitigación del cambio climático
mediante el aprovechamiento de lo orgánico; bienvenida con condiciones de
concurso en donde quepan todos.
OMAR A. BARBOSA QUIMBAY
Ciudadano Progresista.
Documento publicado en Noviembre de 2012