domingo, 10 de noviembre de 2013

“De lo sostenible a lo sustentable no puede ser razón de destitución del Alcalde de Bogotá Humana”


“De lo sostenible a lo sustentable no puede ser razón de destitución del Alcalde de Bogotá Humana”


Paralelo entre el concepto neoliberal sostenible   de los programas y proyectos  de servicios públicos mediante las empresas privadas y  el concepto progresista sustentable de los proyectos y programas de  servicios públicos manejados por empresa pública, vistos como de responsabilidad e interés   socio-económico y tras la defensa de lo público por ser este el patrimonio de nuestra generación y  el de las generaciones venideras. 

El término sostenible gira alrededor de criterios de rentabilidad, ganancias, utilidades, ingresos, todo lo propio del neoliberalismo económico en que nuestra sociedad ha sido direccionada en las últimas décadas con los resultados económicos que hoy vivimos de crecimiento pero concentrado en pocas manos, de uso de todas las formas de producción y acción sin  que en las estructuras de costos se incluyan los valores ambientales irrecuperables depredados y sin que la equidad de los beneficios o perjuicios de lo social sea motivo de la más mínima reflexión, en donde lo público no se siente apropiado por el ciudadano y por consiguiente no hay defensa de ese patrimonio. 

Si bien nuestra economía básica se desenvuelve con el criterio de sostenible para las empresas privadas como  prioridad, no pone límite al techo superior de ella  y es aquí donde resulta inadmisible que los proyectos de interés y responsabilidad socio-económico como el manejo de los residuos sólidos o basuras hubiese seguido siendo   diseñado luego de 20 años de sobrecostos para el usuario,  de forma que los operadores privados continuaran sin ningún límite  en el techo superior del criterio de sostenibilidad empresarial, sin importar la sobre explotación del usuario, la exclusión de los recicladores de oficio, el rápido consumo del relleno sanitario” Doña Juana” y quizá lo más importante; sin dar un solo paso para cumplir con su obligación de trabajar en a la necesidad sentida del reciclaje integral con separación en la fuente y aprovechamientos, como  forma de   mitigar el 18% de los gases de efecto invernadero del inventario de Bogotá atribuido a los residuos de la ciudad.

El término sustentable como concepto progresista, infortunadamente hoy poco entendido y difuso de manera intencional  por los principios neoliberales, es en el que se fundamentan programas y proyectos de interés socioeconómicos de administraciones progresistas, que van más allá de la explotación económica  sobre-sostenible empresarialmente.


Se entiende por desarrollo sustentable, el proceso mediante el cual se satisfacen las necesidades de la actual generación, sin poner en riesgo la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras,  pero de forma que sea soportable la relación recíproca entre el ambiente (lo ecológico) y el ser humano (lo social)  (que por conseguir un logro ambiental no se someta al ser humano a cosas insoportables, o que por lograr un bien para el ser humano se deteriore en forma irrecuperable el ambiente), logrando viabilidad técnica ambiental y  económica en esta interrelación (que los procesos técnicos implementados sean ambiental y económicamente viables) y desde luego con la equidad de costo necesaria para  los usuarios(el usuario pagará el costo, pero se espera que no se  haga sobre-utilidad con ello), con trabajo digno para el que labora y de sostenibilidad económica del proyecto( estos no son proyectos para subsidiar por la administración), con defensa de lo público como patrimonio social, siempre con el ser humano situado en el centro de estos desarrollos, sin que sea un agente externo del ecosistema en que vive.

La diferencia entre sostenibilidad y sustentabilidad, comparando desde la traducción misma del término y desglosando la palabra sustainable en sustain=sustancia y able=disponible (sustancia disponible=sustentable)
Si agregamos el comparativo desde el género humano como tal, anotando que por su naturaleza:
·      los hombres somos sostenibles, pero no son sustentables.
·      Las mujeres son sustentables.
La diferencia es tan radical, como saber que si los hombres pueden concebir, mas no suministrar para mantener la vida de lo concebido, mientras que la mujer puede concebir y dar sustento en el vientre, dar a luz y seguir sustentando desde su naturaleza misma.

La sostenibilidad no es sinónimo de sustentabilidad.
La sostenibilidad es parte de la sustentabilidad en sus componentes sociales, económicos y ecológicos o ambientales.



Los programas y proyectos  de servicios públicos mediante manejo integral sustentable como principio económico progresista manejados por la empresa pública del programa de gobierno de Bogotá Humana, requieren de una contabilidad de triple resultado: en los aspectos ambientales, en lo social y desde luego en lo económico.

Por consiguiente en el tema de la contienda iniciada el pasado 18 de Diciembre con la propuesta ganadora de Basura Cero de la campaña Progresista, no hay razón argumentable ni entendible distinta a persecución política para la revocatoria o destitución  de nuestro Alcalde Gustavo Petro, ya que un programa sustentable de interés socio- económico no vulnera principios constitucionales de libre empresa y competencia.

De modo que un cambio de principios económicos de lo neo-liberal en el manejo  de lo de interés socio-económico fundamentados únicamente en la empresa privada, llevados a la propuesta ganadora de Basura Cero de la campaña sustentable progresista que realmente se proyecta a velar  por los intereses de la totalidad de los usuarios, trabajadores, patrimonio público y medio ambiente, mediante la participación de la empresa pública, no puede ser esto razón argumentable para la destitución de nuestro Alcalde Gustavo Petro.






Acuerdo histórico y fundamental.


Acuerdo histórico y fundamental


La vieja exclusión política que ha permitido la concentración de poderes y dentro de estos la tierra rural, son ya dos puntos causantes y de motivación permanente del conflicto en Colombia en los que se  llega a un acuerdo primario en los diálogos de Paz de la Habana.

Quienes hemos dependido o contribuido y vivido directamente del campo, pedimos en forma vehemente  a los demócratas  de Colombia apoyar con generosidad esta vía de acuerdo, superando la forma guerrerista de quienes concentran en latifundios el dominio de la ruralidad, enfocándola a formas extensivas de explotación o de plusvalía que han generado desplazamiento de la gente del campo a la ciudad o a la ilegalidad.

De esta forma el campesino, el trabajador del campo,  los pequeños y medianos agricultores podremos ser nuevamente el soporte de la  paz en la ruralidad y de la seguridad y soberanía alimentaria del País.  

jueves, 17 de octubre de 2013

"Ganancias exageradas que son rentas del erario, para hacer de los residuos basura" Documento publicado en Noviembre de 2012 con vigencia actual

Ganancias exageradas que son rentas del erario, para hacer de los residuos basura.

La contienda iniciada con la propuesta ganadora de Basura Cero de la campaña Progresista con voto programático de Bogotá Humana del 2011, ratificada en el Plan de Desarrollo 2012–2016,  afronta una difícil batalla como lo anunció nuestro Alcalde Gustavo Petro, cuando se iniciará a partir del 18 de diciembre próximo la prestación del servicio de aseo y recolección de residuos de la Ciudad por parte de la empresa de acueducto (EAAB) con su filial Aguas de Bogotá, fecha en la que habrán vencido los contratos de prestación de servicios de aseo y recolección de basuras en las seis zonas de exclusividad y no de libre competencia de los actuales prestadores de servicio: Ciudad Limpia, Lime, Atesa y Aseo Capital.
Sus contendores, de una parte los cuatro concesionarios de exclusividad sobre la Ciudad dividida en seis zonas, y de otra; la capacidad de cooptación de estos concesionarios en los pasados 20 años sobre los entes públicos (Gobierno Nacional: Superintendencia de Servicios Públicos, Comisión de Regulación de Agua y hasta la Procuraduría General de la Nación, en la Administración Distrital la UAESP) que han intervenido directa o indirectamente en las decisiones al respecto y que trabajan por mantener el sistema actual inmodificable.
Sus aliados,  de una parte la ciudadanía consciente y doliente del mal manejo costoso de los residuos sólidos de la Ciudad sin objetivos socioeconómico y ambientales que la beneficien en el presente ni en el inmediato futuro a las generaciones venideras, también los más de 18.000 recicladores de oficio que históricamente han venido trabajando  sin que se haya  reconocida  económicamente ni dignificada su labor,  y de otra la madurez ambiental y social lograda en los entes públicos (Gobierno Nacional: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Corte Constitucional, Superintendencia de Servicios Públicos, Comisión de Regulación de Agua,  Procuraduría General de la Nación y algunos más) que se tienen que manifestar con decisiones o acompañamientos al respecto en temas como la reversión por concesión y otros.
Personalmente y con su caracterización, el Alcalde está al frente de las decisiones conceptuales sobre el tema, hasta llegar al vencimiento del 17 de diciembre de las zonas de exclusividad concesionadas a los prestadores del servicio
Sobre la base de no continuar con el esquema anacrónico existente ya hace 20 años en donde los intereses socioeconómicos y ambientales les fueron endosados por la administración en su momento, a los concesionarios que se mueven solamente sobre los principios de exorbitante sostenibilidad económica de sus empresas sin consideración del medio en que lo hacen y menos aún con quién y para quien lo hacen.
Bogotá Humana ha dado paso al manejo integral de residuos sólidos de la Ciudad tendiente a basura cero, fundamentado en el reciclaje y su aprovechamiento con objetivos de eficiencia ambiental, social y económica, con relaciones de viabilidad entre lo económico y lo ambiental, de equidad entre los actores y usuarios con lo económico y de procederes soportables entre lo ambiental y lo social.
Todo lo anterior no es una acción puntual, es un proceso sustentable en el tiempo que llevará una valoración y rendición de cuentas de triple resultado; en lo económico, en lo ambiental y en lo social como le corresponde a cualquier proyecto de responsabilidad socio – económica que no haya  sido endosado a la empresa privada en  temas como establecer la visión y políticas a cumplirse sobre el objetivo, independiente de que los operadores puedan poseer,   operar y ser parte del control presupuestario y de los ingresos a corto plazo, una vez la CRA cumpla con lo exhortado por la Corte Constitucional al respecto de la nueva fórmula para tarifas.
El Plan de desarrollo de Bogotá Humana 2012-2016 tiene en uno de sus tres ejes fundamentado el concepto de protección del medio ambiente, luego las acciones encaminadas a mitigar y reducir los gases de efecto invernadero provenientes del manejo inadecuado de los residuos,  que son el 20 %  del CO2 equivalente del inventario de la Ciudad, obligan a planteamientos de manejo sostenible de la parte ambiental de los residuos  sólidos de la Ciudad.

El aprovechamiento de los residuos sólidos y su adecuada gestión también es un proceso en el tiempo que se inicia con:
·      Darle continuidad, proyección y apoyo a  los llamados recicladores de oficio de lo no orgánico, que por orden de la corte constitucional y por justicia social, desde las administraciones pasada ha debido ser parte integral y no marginal, con participación de igualdad material del proceso.
·      Se  dará inicio al tema de “Educación en cultura ciudadana en separación en la fuente de residuos” previo conocimiento de la necesidad de reducir, reutilizar y reciclar; enfocado sobre los niños de los colegios públicos y medios de comunicación, asumiendo que en el Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIR) de la Ciudad  tiene que estar comprometido todo el estamento,  y no como equivocadamente con anterioridad esta responsabilidad se dejó en acciones de los concesionarios.
·      Se implementará inicialmente la bolsa blanca para los residuos reciclables no orgánicos  con las respectivas rutas selectivas de los recicladores de oficio a quienes se reconocerá su labor de recolección, transporte tendiente a tracción mecánica y  disposición en las bodegas de reciclaje  con las tarifas correspondientes, independiente de sus beneficios de aprovechamiento. Contando también con la bolsa negra para los demás residuos con las respectivas rutas selectivas de  la EAAB para ir al relleno sanitario Doña Juana, tendiendo siempre a basura cero, buscando reducir la cantidad de residuos que van a ser dispuestos en  el rellenos sanitario.
·      La perspectiva que en un corto tiempo de manejo eficiente de los residuos se pueda incluir la tercer bolsa verde y, se pueda buscar el inicio del aprovechamiento de lo orgánico biodegradable mediante procesos de compostaje y humificación que  son secuestradores del CO2, para conseguir acondicionadores de suelos, fuentes de fertilización orgánica y mitigación del calentamiento global, vinculando y apoyando iniciativas privadas exitosas, buscando acuerdos para  ser soporte en temas de seguridad alimentaria y recuperación de suelos en el País. Igualmente en la producción de energía en el relleno sanitario para sustituirla en procesos de consumo de energía fósil y no simplemente para su  inoficiosa  combustión.

Si pasado el tiempo  se llega a un proceso de licitación sobre concesionarios de manejo integral de residuos sólidos en zonas de exclusividad de la Ciudad, que velen por la calidad del servicio en toda Bogotá Humana,  que cumpla con la población recicladora, que tenga como objetivo la disminución de basuras  que va al relleno, con operadores que se mueven en márgenes de  sostenibilidad económica y no en márgenes exagerados de renta del erario, y que se sume a los esfuerzos de mitigación del cambio climático mediante el aprovechamiento de lo orgánico; bienvenida con condiciones de concurso en donde quepan todos.

OMAR A. BARBOSA QUIMBAY
Ciudadano Progresista.

Documento publicado en Noviembre de 2012

¿Por qué el campo Colombiano no puede dejar su atraso histórico?

¿Por qué el campo Colombiano no puede dejar su atraso histórico?

El sector agropecuario no es un proyecto estratégico para nuestro País ni mucho menos un proyecto sustentable, nunca lo ha sido. Sobre él ha galopado la violencia de todos los pelambre en nuestra historia de los pasados siglos y del actual, siempre con el beneplácito o la indiferencia del poder loca de turno.
Los señores feudales y su opresión sobre el campesino y el esclavo, las bananeras dueñas en el campo de los cultivos y de los trabajadores, luego los partidos políticos acudieron a la sangre de los campesinos para saciar sus ínfulas de poder y de dominio, seguido del narco cultivo que engulló a las tierras, a las personas del campo y a la economía de la Nación.
Ahora las empresas foráneas con el  beneplácito neoliberal local del momento prenden sin maquinista la supuestas locomotora de la minería tratando a la gente del campo como materia prima desechable, que no es ni la   musácea de las primeras décadas del siglo XX ni el mineral del presente.
Todo sumado al desplazamiento forzado  del agricultor  de sus campos en donde se producía la comida soporte en el pasado de la seguridad alimentaria con soberanía, ahora todo tiende a ser dependiente en su mayoría de los tratados de libre comercio con los países que sí tienen en el sector agrícola respectivo políticas claras de áreas estratégicas protegidas.
Si Colombia deja su atraso histórico en el campo y lo incorpora a la modernidad como sector estratégico de su economía, se acabaría ese abismo que hay entre la Colombia rural (sometida a los poderes ilegales, al olvido del Estado y a la guerra) y la Colombia urbana sin duda más moderna.


 “No es suficiente restitución de tierras sin modernidad sustentable  del sector agrícola.”


lunes, 14 de octubre de 2013

Una forma concreta de afrontar el problema agrícola de la seguridad y soberanía alimentaria de nuestro País


De la agricultura convencional a la agricultura ecológica

El estado actual de la Agricultura en nuestro País requiere de manera urgente  encontrar alternativas que le permitan desarrollarse competitivamente frente a los 16 tratados de libre comercio a que la han obligado afrontar y simultáneamente participar en el futuro inmediato del mercado mundial pujante  resultado de la explosiva convicción del consumidor sobre los beneficio de los productos ecológicos.
El sector no ha afrontado con la entereza y dinámica necesaria los direccionamientos legales ni los estudios académicos y científicos necesarios para re direccionar  los conceptos  de la Revolución Verde, ya que sus fundamentos no consultaron  y son equívocos en cuanto a la realidad de los ecosistemas del trópico.
El modelo suponía que los suelos tropicales respondían de manera similar a aquellos de las regiones templadas. En esa suposición está una de sus mayores equivocaciones con consecuencias ambientales sociales y económicas para la agricultura del Trópico, que nuestros Gobiernos han desestimado continuamente en la últimas 4 décadas, con las consecuencias de paradigma en crisis que hoy tiene que afrontar el sector agrícola y el País de forma integral.
La investigación y acciones de desarrollo rural propias del área agrícola, están en manos de la empresa privada con la orientación propia de sus negocios y no en manos de las universidades, gremios o entidades propias del estado que sí podrían generar tecnología con beneficio general.

NUESTRA AGRICULTURA ACTUAL
La forma como se implementó en las últimas cinco décadas todos los fundamentos de la Revolución Verde en nuestros suelos agrícolas, ya han desatado dinámicas que obstaculizan su plena adopción, ante los efectos adversos en nuestro ecosistemas de producción.
El estado actual de nuestra agricultura convencional se caracteriza por ineficiencia en términos de productividad, independiente de los valores unitarios, pero marcado significativamente por:
  • Estancamiento en términos de producción
  • Altísima participación de costos por insumos externos en la estructura de costos de producción
  • Asignación de zonas agrícolas a monocultivos
  • Desplazamiento del trabajador del campo a la ciudad por múltiples factores
  • Abandono de la actividad por parte de campesinos, pequeños agricultores y medianos agricultores que históricamente han trabajado para la seguridad y soberanía alimentaria del País
  • Incremento en el uso de fertilizantes de alta solubilidad
  • Incremento en los problemas fitopatológicos
  • Incremento en problemas entomológicos
  • Especificidad y agresividad cada vez mayor de malezas
  • Mayor uso de pesticidas
  • Desbalance de los contenidos nutricionales de las plantas
  • Incremento significativo de aminoácidos libres dentro de las plantas
  • Presencia de residuos de ingredientes activos  de pesticidas o de sus metabolitos en las estructuras de las plantas.
  • Pérdida significativa de Materia Orgánica de los suelos agrícolas
  • Disminución de los microorganismos del suelo agrícola y de la rizosfera
  • Pérdida de estructura de los suelos agrícolas
  • Erosión de los suelos de las aéreas y entornos agrícola
  • Perdida de retención de humedad
  • Descontrol de los caudales hídricos
  • Compactación y salinidad de los suelos
  • Asincronía total de los ciclos del Nitrógeno y del Carbono
  • Alta contribución de CO2 al efecto invernadero con sus consecuencias en el calentamiento global
  • Perdida de la dinámica de los micro ciclos del Fosforo
  • Etc.

LA AGRICULTURA ECOLÓGICA
Si se enmarca dentro de los términos de estas definiciones:
 "Un Sistema Holístico de Gestión de la Producción que realza y fomenta la diversidad de los ciclos Biológicos y la actividad Biológica del suelo. Se basa en un reducido uso de insumos externos y la no utilización de fertilizantes y plaguicidas químicos de síntesis, teniendo en cuenta que las condiciones Regionales requieren de sistemas adaptados localmente." Códex Alimentarius.
"La Agricultura Ecológica enfoca la producción agraria en el respeto al entorno y la producción de alimentos sanos, de la máxima calidad y en cantidad suficiente. Utiliza como modelo a la misma Naturaleza, extrayendo de ella toda la información posible, aunada con los actuales conocimientos técnicos y científicos".
Podemos encaminar nuestros esfuerzos de producción agrícola dentro de un contexto acorde con las condiciones edafoclimáticas,  biológicas, laborales y sociales de nuestra Zona Tropical,  permitiéndonos participar en ese gran mercado mundial de oportunidades de los productos ecológicos.
EL CAMBIO 
Ese gran cambio de conceptos, practicas, actitudes, valores y objetivos que se tiene que dar sobre como adelantamos la agricultura convencional  de seguridad y soberanía alimentaria en nuestros suelos, será la ruta para llegar exitosamente a implementar agricultura ecológica.
Lo que se debe hacer:
  • Tenemos que entender la problemática de producción agrícola en forma integral
  • Hay que favorecer la biodiversidad en todo sentido
  • Se tiene que realzar y permitir el desarrollo de los ciclos biológicos, especialmente los que tienen relación con nitrógeno, carbono y fósforo
  • Tenemos que ver más allá de la unidad unidimensional de los "agroecosistema cultivos" y sus rotaciones cuando se dan
  • Hay que llegar al entendimiento de los niveles ecológicos y sociales de la coevolución, la estructura y funcionamiento de los sistemas incluyendo los factores antrópicos dentro de ellos
  • Pero sobre todo,  hay que buscar  que al desarrollar agroecosistema las interacciones ecológicas y las sinergias entre los componentes biológicos proporcionen los mecanismos para que los sistemas agroecológicos subsidien su propia fertilidad del suelo, productividad y la protección de cultivos, retomando de manera consiente la incidencia de la Trofobiosis en la agricultura
  • Hay que utilizar el hecho de que los agroecosistemas mantienen sus mecanismos naturales tendiendo al equilibrio
  • Tenemos que recurrir a los sistemas adaptados localmente como respuesta a las condiciones de cada región
  • Hay que utilizar todos los conocimientos técnicos y científicos encaminados a entender los mecanismos en los que se apoyan las propuestas
  • Tenemos que contar con ciencias esenciales para el agro como Economía, Estadística, Hidráulica, Antropología, Fitomejoramiento, Administración, Negocios internacionales, Derecho agrario, etc.
  • Debemos encontrar en los productos ecológicos una oportunidad comercial de diferenciación que permita el cambio hacia ellos.
Cada uno de los anteriores puntos tiene una justificación y la forma de hacerlo.

Lo que no se debe continuar haciendo:
  • Propiciar el  desbalance  permanente y creciente de los suelos agrícolas en sus componentes vivos,  sus partes bioquímicas y sus contenidos minerales
  • Permitir el desplazamiento del campo a la ciudad de campesinos, pequeños y medianos agricultores y trabajadores del campo por factores de sobrevivencia sociales ,políticos o económicos
  • Permitir la pérdida física y sin reposición de los contenidos orgánicos de los suelos agrícolas, (MO)
  • La modificación drástica del ordenamiento de los perfiles del suelo
  • La supresión de la biodiversidad resultado del manejo de monocultivos
  • Buscar en insumos externos de síntesis (pesticidas y fertilizantes), la solución a los problemas inducidos por los distintos  desbalances del agroecosistema y traspasados a las plantas.
  • Deshaciendo los suelos agrícola mediante el uso inapropiado de maquinaria.

     
CONCLUSIÓN 
Más que una oportunidad para ir tras un buen mercado y salir de la asfixiante situación actual a que se ha llevado al sector agrícola, es una necesidad de darle bases lógicas a la forma de  hacer agricultura en nuestros suelos tropicales, para que podamos junto con nuestras generaciones venideras tener futuro en estos quehaceres.

Ya hay conocimientos técnico, comerciales y fundamentos científicos que  han permitido el desarrollo exitoso de cientos de miles de hectáreas en el mundo cultivadas bajo los conceptos  de la agricultura ecológica u orgánica.

Comparación nutricional y de daños en los órganos de los seres vivos entre el maíz transgénico y no transgénico.

Comparación nutricional  y de daños en los órganos de los seres vivos entre el maíz transgénico y no transgénico.


La afirmación de que “no hay ninguna diferencia entre el maíz transgénico y no transgénico” es falsa.
Vince de Dell Seed Company, una empresa de Canadá que sólo comercializa maíz no transgénico lo demuestra con este impresionante informe que muestra claramente la diferencia en el valor nutritivo del maíz transgénico y no transgénico.
Las consecuencias para nosotros los consumidores no solamente son nutricionales, también lo son en aspectos de toxicidad y salud, ya que para niveles de formaldehído y de glifosato en el maíz, las normas de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) establecen un nivel máximo de glifosato en el agua de 0,7 ppm; en Europa es de 0,2 ppm. Hay estudios que prueban que ya hay daños en los órganos de los seres vivos en una cantidad de 0,1 ppm de glifosato presente en el agua. Pues bien, EL MAÍZ TRANSGÉNICO PRESENTA 13 PPM.
Infortunadamente nosotros los consumidores en Colombia estamos desprotegidos totalmente al respecto, ya que el comercio, los Ministerio de salud y de agricultura no se han preocupado y por el contrario parece encubrir la diferenciación entre el maíz transgénico y el no transgénico, al no permitir conocer las características y la procedencia del maíz que se nos oferta para el consumo en cualquiera de sus formas.
Es hora de que seamos responsables y nos preocupemos a fondo por temas de salud que nos afectan de manera directa junto con la de nuestras generaciones futuras.