Carta de los Verdes Mundiales
La Carta
de los Verdes Mundiales es un documento redactado y firmado por 800
delegados de Partidos Verdes de 72 países de todo el planeta a raíz del primer encuentro para
organizarse a nivel mundial en Canberra (Australia), en el mes
de abril de 2001.
Los partidos y los movimientos
sociopolíticos firmantes definen los principios interdependientes
del movimiento verde y se comprometen a trabajar para organizarse a
nivel global como Global Greens (Global Verde).
También
detalla la postura de las líneas
generales principales de acción política (democracia, equidad,
cambio climático y energía, diversidad biológica, sustentabilidad económica,
derechos humanos, alimentación y agua, planificación a largo plazo, paz
y actuación global).
Los
principios sobre los que se construye la carta son los siguientes:
1) La sabiduría ecológica
2) La justicia social
3) La democracia participativa
4) La no violencia
5) El desarrollo sustentable
6) El respeto por la diversidad
La sabiduría ecológica
Reconocemos
que los seres humanos son parte del mundo natural y respetamos los valores
específicos de todas las formas de vida, incluyendo a las especies no humanas.
Reconocemos
la sabiduría de los pueblos indígenas del mundo, como guardianes de la tierra y
de sus recursos.
Reconocemos
que la sociedad humana depende de los recursos ecológicos del planeta, y debe
asegurar la integridad de los ecosistemas y preservar la diversidad biológica y
la capacidad de recuperación de los sistemas en los que se apoya la vida.
Esto
requiere:
·
que aprendamos a
vivir dentro de los límites ecológicos y de los recursos del planeta.
·
que protejamos
la vida de las plantas y de los animales, y la vida en sí misma que es
mantenida por los elementos naturales: la tierra, el agua, el aire y el sol.
·
donde nuestros conocimientos
sean limitados, que apliquemos el principio de precaución, a fin de asegurar la
abundancia continuada de los recursos del planeta para las generaciones
presentes y futuras.
La
justicia social
Afirmamos
que la llave para la justicia social es la distribución equitativa de los
recursos sociales y naturales, tanto localmente como globalmente, para
satisfacer incondicionalmente las necesidades humanas básicas, y para asegurar
que todos los ciudadanos gozan de oportunidades plenas para su desarrollo
personal y social.
Declaramos
que no hay justicia social sin la justicia ambiental, y ninguna justicia
ambiental sin la justicia social.
Esto
requiere:
·
una organización
justa del mundo y una economía mundial estable que cierre la brecha cada vez
mayor entre ricos y pobres, tanto dentro de los propios países como entre
distintos países; que equilibre el flujo de recursos desde el Sur al Norte; y
que levante la carga de deuda que pesa sobre los países pobres y que impide su
desarrollo.
·
la erradicación
de la pobreza, como imperativo ético, social, económico, y ecológico.
·
la eliminación
de analfabetismo.
·
una nueva visión
de ciudadanía construida sobre la igualdad de derechos para todos los
individuos, independientemente de su género, raza, edad, religión, clase,
origen étnico o nacional, orientación sexual, discapacidad, riqueza o salud.
La
democracia participativa
Aspiramos
a una democracia en la que todos los ciudadanos tengan el derecho a expresar
sus puntos de vista, y tengan la posibilidad de participar directamente en las
decisiones ambientales, económicas, sociales y políticas que afecten a sus
vidas; para que el poder y la responsabilidad se
concentren en las comunidades locales y regionales, y dirigir hacia otras
instancias únicamente las que esencialmente correspondan a más altas esferas de
gobierno.
Esto
requiere:
·
el
fortalecimiento individual mediante el acceso a toda la información pertinente
requerida para la toma de cualquier decisión, y acceso a la educación para
permitir participar a todos.
·
romper las
desigualdades de riqueza y poder que inhiben la participación.
·
la construcción
de instituciones de base que permitan que se tomen las decisiones directamente
en el nivel apropiado, por los propios afectados, basándose en sistemas que
fomentan vitalidad cívica, la acción voluntaria y la responsabilidad
comunitaria.
·
apoyar
fuertemente para dar a la gente joven una voz, educándolos, animándolos y
asistiéndolos para que se involucren en todos los aspectos de vida política
incluyendo su participación en todos los órganos de decisión.
·
que todos los
representantes elegidos se comprometan con los principios de diafanidad, la
confianza, y responsabilidad en el gobierno.
·
que todos los
sistemas electorales sean transparentes y democráticos, y que esto sea impuesto
por ley.
·
que en todos los
sistemas electorales, cada adulto tenga derecho a un voto igual.
·
que todos los
sistemas electorales estén basados en la representación proporcional, y todas
las elecciones se respalden con límites estrictos sobre la publicidad, y la
total diafanidad sobre las dádivas corporativas y privadas.
·
que todos los
ciudadanos tengan el derecho a ser miembro del partido político de su elección
dentro de un sistema de multipartido.
La
no violencia
Declaramos
nuestro compromiso con la no-violencia y nos afanamos en el logro de una cultura
de paz y cooperación entre los estados, dentro de las propias sociedades y
entre los individuos, como base de la seguridad global.
Creemos
que esa seguridad no debería descansar fundamentalmente sobre la fuerza militar
sino sobre la cooperación, sobre un desarrollo económico y social solvente,
sobre la seguridad ambiental, y el respeto a los derechos humanos.
Esto
requiere:
·
un concepto
integrado de seguridad global, que dé prioridad a los aspectos sociales,
económicos, ecológicos, psicológicos y culturales del conflicto, en vez de un
concepto basado principalmente en los balances de poder militar.
·
un sistema
global de seguridad capaz de prevenir, gestionar y solucionar conflictos.
·
la eliminación
de las ocasiones de guerra por medio de la comprensión y el respeto a las otras
culturas, erradicando el racismo, promocionando la libertad y la democracia, y
erradicando la pobreza a nivel planetario.
·
perseguir como
objetivo el desarme general y completo incluyendo acuerdos internacionales para
asegurar una prohibición completa y definitiva de las armas nucleares,
biológicas y químicas, las minas anti-persona y las armas de uranio
empobrecido.
·
fortalecer a las
Naciones Unidas (ONU) como la organización global de gestión de conflictos y
pacificación.
·
perseguir el
logro de un código riguroso de conducta sobre las exportaciones de armas a
países donde se violen los derechos humanos.
El
desarrollo sustentable
Reconocemos
el alcance limitado para la expansión material de la sociedad humana dentro de
la biosfera, y la necesidad mantener la diversidad biológica mediante el uso
sostenible de los recursos renovables y el uso responsable de los recursos no renovables.
Creemos
que para lograr la sustentabilidad, y a fin de satisfacer las necesidades de las
generaciones presentes y futuras con los recursos finitos de la tierra, debe
frenarse y revertir la tendencia al crecimiento continuo del consumo, la población
y la inequidad material a nivel planetario.
Reconocemos
que la sustentabilidad no será posible mientras persista la pobreza.
Lo
que requiere:
·
asegurar que los
ricos limiten su consumo para permitir a los pobres disponer de su justa parte
de los recursos de la tierra.
·
redefinir el
concepto de riqueza, para enfocarlo en la calidad de vida más que en la
capacidad para el sobre-consumo.
·
crear una
economía mundial cuyo objetivo sea satisfacer las necesidades de todos, no la
concupiscencia de unos; y que permita a la generación actual satisfacer sus
necesidades propias, sin comprometer que la capacidad de futuras generaciones
para satisfacer las suyas.
·
eliminar las
causas que ocasionan el crecimiento de la población asegurando la estabilidad
económica, y dando acceso a la salud y a la educación básica a todos; dando a
hombres y mujeres mayor control sobre su fertilidad.
·
redefinir los
papeles y responsabilidades de las corporaciones transnacionales a fin de que
apoyen los principios de desarrollo sustentable.
·
establecer
mecanismos para gravar, así como también regular, los flujos financieros
especulativos.
·
asegurar que los
precios de mercado de las mercancías y los servicios incorporan totalmente los
costos ambientales de su producción y consumo.
·
lograr mayor
eficiencia en el uso de la energía y de los recursos, desarrollando y usando
tecnologías medioambientalmente sostenibles.
·
alentar la
confianza en la personalidad local para que alcance el más alto grado de
dignidad para satisfacción de las comunidades.
·
reconocer el
papel clave de la cultura de la juventud y alentar una ética de la sustentabilidad dentro de esa cultura.
El
respeto por la diversidad
Honramos
la diversidad cultural, lingüística, étnica, sexual, religiosa y espiritual
dentro del contexto de responsabilidad individual hacia todos los seres. (Respeto
por la diversidad biológica de los ecosistemas)
Defendemos
el derecho de todas las personas, sin discriminación, a un medio ambiente que
garantice su dignidad, salud corporal, y bienestar espiritual.
