lunes, 25 de marzo de 2019

Carta de Los Verdes Mundiales


Carta de los Verdes Mundiales

La Carta de los Verdes Mundiales es un documento redactado y firmado por 800 delegados de Partidos Verdes de 72 países de todo el planeta a raíz del primer encuentro para organizarse a nivel mundial en Canberra (Australia), en el mes de abril de 2001.
Los partidos y los movimientos sociopolíticos firmantes definen los principios interdependientes del movimiento verde y se comprometen a trabajar para organizarse a nivel global como Global Greens (Global Verde).
También detalla la postura de las líneas generales principales de acción política (democracia, equidad, cambio climático y energía, diversidad biológica, sustentabilidad económica, derechos humanos, alimentación y agua, planificación a largo plazo, paz y actuación global).

Los principios sobre los que se construye la carta son los siguientes:
1)   La sabiduría ecológica
2)   La justicia social
3)   La democracia participativa
4)   La no violencia
5)   El desarrollo sustentable
6)   El respeto por la diversidad

La sabiduría ecológica
Reconocemos que los seres humanos son parte del mundo natural y respetamos los valores específicos de todas las formas de vida, incluyendo a las especies no humanas.
Reconocemos la sabiduría de los pueblos indígenas del mundo, como guardianes de la tierra y de sus recursos.
Reconocemos que la sociedad humana depende de los recursos ecológicos del planeta, y debe asegurar la integridad de los ecosistemas y preservar la diversidad biológica y la capacidad de recuperación de los sistemas en los que se apoya la vida.
Esto requiere:
·         que aprendamos a vivir dentro de los límites ecológicos y de los recursos del planeta.
·         que protejamos la vida de las plantas y de los animales, y la vida en sí misma que es mantenida por los elementos naturales: la tierra, el agua, el aire y el sol.
·         donde nuestros conocimientos sean limitados, que apliquemos el principio de precaución, a fin de asegurar la abundancia continuada de los recursos del planeta para las generaciones presentes y futuras.
La justicia social
Afirmamos que la llave para la justicia social es la distribución equitativa de los recursos sociales y naturales, tanto localmente como globalmente, para satisfacer incondicionalmente las necesidades humanas básicas, y para asegurar que todos los ciudadanos gozan de oportunidades plenas para su desarrollo personal y social.
Declaramos que no hay justicia social sin la justicia ambiental, y ninguna justicia ambiental sin la justicia social.
Esto requiere:
·         una organización justa del mundo y una economía mundial estable que cierre la brecha cada vez mayor entre ricos y pobres, tanto dentro de los propios países como entre distintos países; que equilibre el flujo de recursos desde el Sur al Norte; y que levante la carga de deuda que pesa sobre los países pobres y que impide su desarrollo.
·         la erradicación de la pobreza, como imperativo ético, social, económico, y ecológico.
·         la eliminación de analfabetismo.
·         una nueva visión de ciudadanía construida sobre la igualdad de derechos para todos los individuos, independientemente de su género, raza, edad, religión, clase, origen étnico o nacional, orientación sexual, discapacidad, riqueza o salud.
La democracia participativa
Aspiramos a una democracia en la que todos los ciudadanos tengan el derecho a expresar sus puntos de vista, y tengan la posibilidad de participar directamente en las decisiones ambientales, económicas, sociales y políticas que afecten a sus vidas; para que el poder y la responsabilidad se concentren en las comunidades locales y regionales, y dirigir hacia otras instancias únicamente las que esencialmente correspondan a más altas esferas de gobierno.
Esto requiere:
·         el fortalecimiento individual mediante el acceso a toda la información pertinente requerida para la toma de cualquier decisión, y acceso a la educación para permitir participar a todos.
·         romper las desigualdades de riqueza y poder que inhiben la participación.
·         la construcción de instituciones de base que permitan que se tomen las decisiones directamente en el nivel apropiado, por los propios afectados, basándose en sistemas que fomentan vitalidad cívica, la acción voluntaria y la responsabilidad comunitaria.
·         apoyar fuertemente para dar a la gente joven una voz, educándolos, animándolos y asistiéndolos para que se involucren en todos los aspectos de vida política incluyendo su participación en todos los órganos de decisión.
·         que todos los representantes elegidos se comprometan con los principios de diafanidad, la confianza, y responsabilidad en el gobierno.
·         que todos los sistemas electorales sean transparentes y democráticos, y que esto sea impuesto por ley.
·         que en todos los sistemas electorales, cada adulto tenga derecho a un voto igual.
·         que todos los sistemas electorales estén basados en la representación proporcional, y todas las elecciones se respalden con límites estrictos sobre la publicidad, y la total diafanidad sobre las dádivas corporativas y privadas.
·         que todos los ciudadanos tengan el derecho a ser miembro del partido político de su elección dentro de un sistema de multipartido.
La no violencia
Declaramos nuestro compromiso con la no-violencia y nos afanamos en el logro de una cultura de paz y cooperación entre los estados, dentro de las propias sociedades y entre los individuos, como base de la seguridad global.
Creemos que esa seguridad no debería descansar fundamentalmente sobre la fuerza militar sino sobre la cooperación, sobre un desarrollo económico y social solvente, sobre la seguridad ambiental, y el respeto a los derechos humanos.
Esto requiere:
·         un concepto integrado de seguridad global, que dé prioridad a los aspectos sociales, económicos, ecológicos, psicológicos y culturales del conflicto, en vez de un concepto basado principalmente en los balances de poder militar.
·         un sistema global de seguridad capaz de prevenir, gestionar y solucionar conflictos.
·         la eliminación de las ocasiones de guerra por medio de la comprensión y el respeto a las otras culturas, erradicando el racismo, promocionando la libertad y la democracia, y erradicando la pobreza a nivel planetario.
·         perseguir como objetivo el desarme general y completo incluyendo acuerdos internacionales para asegurar una prohibición completa y definitiva de las armas nucleares, biológicas y químicas, las minas anti-persona y las armas de uranio empobrecido.
·         fortalecer a las Naciones Unidas (ONU) como la organización global de gestión de conflictos y pacificación.
·         perseguir el logro de un código riguroso de conducta sobre las exportaciones de armas a países donde se violen los derechos humanos.
El desarrollo sustentable
Reconocemos el alcance limitado para la expansión material de la sociedad humana dentro de la biosfera, y la necesidad mantener la diversidad biológica mediante el uso sostenible de los recursos renovables y el uso responsable de los recursos no renovables.
Creemos que para lograr la sustentabilidad, y a fin de satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras con los recursos finitos de la tierra, debe frenarse y revertir la tendencia al crecimiento continuo del consumo, la población y la inequidad material a nivel planetario.
Reconocemos que la sustentabilidad no será posible mientras persista la pobreza.
Lo que requiere:
·         asegurar que los ricos limiten su consumo para permitir a los pobres disponer de su justa parte de los recursos de la tierra.
·         redefinir el concepto de riqueza, para enfocarlo en la calidad de vida más que en la capacidad para el sobre-consumo.
·         crear una economía mundial cuyo objetivo sea satisfacer las necesidades de todos, no la concupiscencia de unos; y que permita a la generación actual satisfacer sus necesidades propias, sin comprometer que la capacidad de futuras generaciones para satisfacer las suyas.
·         eliminar las causas que ocasionan el crecimiento de la población asegurando la estabilidad económica, y dando acceso a la salud y a la educación básica a todos; dando a hombres y mujeres mayor control sobre su fertilidad.
·         redefinir los papeles y responsabilidades de las corporaciones transnacionales a fin de que apoyen los principios de desarrollo sustentable. 
·         establecer mecanismos para gravar, así como también regular, los flujos financieros especulativos.
·         asegurar que los precios de mercado de las mercancías y los servicios incorporan totalmente los costos ambientales de su producción y consumo.
·         lograr mayor eficiencia en el uso de la energía y de los recursos, desarrollando y usando tecnologías medioambientalmente sostenibles.
·         alentar la confianza en la personalidad local para que alcance el más alto grado de dignidad para satisfacción de las comunidades.
·         reconocer el papel clave de la cultura de la juventud y alentar una ética de la sustentabilidad dentro de esa cultura.
El respeto por la diversidad
Honramos la diversidad cultural, lingüística, étnica, sexual, religiosa y espiritual dentro del contexto de responsabilidad individual hacia todos los seres. (Respeto por la diversidad biológica de los ecosistemas)
Defendemos el derecho de todas las personas, sin discriminación, a un medio ambiente que garantice su dignidad, salud corporal, y bienestar espiritual.

jueves, 14 de marzo de 2019


APUESTA POR LA SUSTENTABILIDAD

“Mucha gente vincula la sustentabilidad con la Responsabilidad Social  o Ambiental, pero realmente es más que una acción, tiene que ser transversal y equilibrar el modelo económico, social y ambiental”, “En Colombia hay una propuesta de valor basada en la sustentabilidad que los mercados cada vez valoran más”, “esta es una propuesta de valor atractiva para los consumidores”. Señala el gerente de Natura Pedro Gonzales.

Lo anterior es un primer gran paso tendiente a dejar la marcada economía neoliberal galopante en nuestro país, preocupada solamente por el balance de lo económico con objetivos de los mayores índices de sostenibilidad posible; infortunadamente todavía es corta la apuesta en pedir solo equilibrar el modelo en lo económico en lo social y en lo ambiental.

La verdadera APUESTA PO LASUSTENTABILIDAD debe pedir más que equilibrar el modelo económico social y ambiental llegando a sostenibilidad en el balance económico, sostenibilidad en el balance ambiental y sostenibilidad en el balance social;  cuando se logran estos tres balances con resultados positivos simultáneos, estaremos realmente trabajando  con principios de sustentabilidad propios  de la economía Progresista contemporánea y ancestral.

Estado de la agricultura en Colombia como consecuencia de la “Revolución Verde”





Estado de la agricultura en Colombia como consecuencia de la “Revolución Verde”


El estado de nuestra agricultura es muy similar en todos nuestros países de América en cuanto al presente incierto de futuro al  pensar críticamente sobre las relaciones del poder existentes  de manera   contemporánea en ella, diferenciados entre sí por los subsidios estatales de cada país, pero todos viviendo  el paradigma en crisis de la “revolución verde , implementada a partir de 1960 y agravado por los acuerdos de libre comercio para los países que no consideran el sector agrícola como estratégico y protegido.
Si bien la cultura extractivita la asociamos al petróleo, al carbón y a la minería, desconocimos en las décadas pasadas el rol expractivista de minerales del suelo y  la forma excluyente de  biodiversidad en los suelos agrícolas  utilizados en la Revolución Verde.
La implementación de las prácticas agrícolas  de la revolución verde y sus consecuencias en los ecosistemas y en últimas en el llamado agronegocio, su incidencia en la inocuidad de la agricultura para la salud humana, su aportante mayoritario de los gases de efecto invernadero causantes del calentamiento global antrópico, tienen en crisis el paradigma de la llamada Revolución Verde.
En cualquier estructura de costos de cualquier cultivo convencional, es mayoritaria y creciente la participación de los insumos externos al predio y a la ruralidad, convirtiendo al agricultor en un asalariado de los proveedores de estas  tecnologías. “El agronegocio”,  hace varias décadas dejó de ser de los agricultores.
Pero esta crisis  de la revolución verde,  en el mundo siempre pretende ser reencauchada sin éxito, con “adelantos tecnológicos inciertos”, como el de las modificaciones genéticas interespecíficas de los vegetales y la apropiación del germoplasma; haciendo cada vez más urgente el nuevo enfoque creciente de la agricultura en el mundo, fundamentado en la “Agroecología”, Colombia no ha de ser una excepción del tema.


Entender el porqué del tema es simple:
 ¿Qué es la Trofobiosis?
La Trofobiosis sirve para definir la asociación simbiótica entre organismos, así como el surgimiento de plantas en cultivos donde se ha aplicado fertilizantes de alta solubilidad y/o biocidas, consiguiendo una mayor dependencia entre ellos.
Los biocidas son sustancias químicas o biológicas, bien sea de origen natural o de forma sintética, generados para destruir, neutralizar o impedir la acción de organismos considerados nocivos para los cultivos y  el ser humano.
Los fertilizantes de alta solubilidad  son también sustancias de síntesis química con los minerales que utiliza la planta como fuente nutricional junto al agua y mediante la fotosíntesis, pero sobre los que la planta no posee control total en su incorporación a su sistema bioquímico, generando en su fisiología una gran cantidad de nutrientes solubles y de aminoácidos superior a la que la planta puede incorporar en su síntesis de proteínas y azúcares. Aquí está el gran problema generado por el hombre con su paradigma de “la revolución verde”, que ha venido generando en los cultivos que él pretende proteger, el alimento que requieren los patógenos en estos cultivares para poder  sobrevivir y atacar.
Una planta tiene muchas posibilidades de ser atacada por agentes patógenos, como hongos, bacterias, ácaros, virus, insectos, etc., cuando la savia que esté en el alimento que estos patógenos buscan, esté integrada con aminoácidos libres.  Luego una planta que esté nutrida mediante un balance nutricional adecuado tiene muy pocas probabilidades de ser atacada por plagas y enfermedades.
Tengamos presente que los insectos y demás patógenos son muy eficaces al formar sus proteínas propias con el uso de aminoácidos libres en la planta. Sin embargo, no pueden nutrirse de las proteínas, sino que lo harán de esos aminoácidos.
Recordemos que una plantación es nutritiva para los insectos cuando no tiene un equilibrio en su metabolismo, y también cuando aporta una buena cantidad de nutrientes solubles. El metabolismo de los cultivos se altera mediante el uso de pesticidas, fertilizantes de síntesis química, fungicidas, nematicidas, reguladores de crecimiento  y herbicidas.
Cuando los insectos detectan una abundancia de aminoácidos incrementan su fertilidad, producción de huevos y longevidad, acortando sus ciclos de reproducción.
Con la intensificación de la agricultura, las enfermedades derivadas de las bacterias, hongos y virus han sido más difíciles de controlar, debido al uso de herbicidas y pesticidas, y a la utilización de fertilizantes de síntesis química, sobre todo los nitrogenados.
Además, los agroquímicos incrementan el poder de acción y reproducción de los insectos sobrevivientes a la pulverización, aumentando su resistencia genética sobre el pesticida para posteriores aplicaciones, y destruyendo los enemigos naturales de estos agentes patógenos.
Conclusión
La clave, por tanto, para que las plantas resistan mejor al ataque de los patógenos es el equilibrio nutricional. Una planta en su estado más óptimo es aquella que usa de forma eficiente el 100% de todos los nutrientes que absorbe, es decir, que los aprovecha todos.
La revolución verde que ha sido importante en la seguridad alimentaria del planeta,  también es la responsable de su forma de afrontar la problemática de los cultivos con el concepto de solucionar los problemas antes que prevenir los problemas, especialmente en el trópico, dando cabida al inagotable negocio de los pesticidas y fertilizantes de síntesis química, pasando así el agronegocio de los agricultores a manos de los proveedores de pesticidas y fertilizantes, colocando ella misma su paradigma en crisis.
La Agroecología está en capacidad de velar por la seguridad alimentaria no solo del presente, sino también de las generaciones venideras, si logramos que los hombres nos consideremos como parte de los ecosistemas y no foráneos a ellos.