sábado, 20 de junio de 2015

A propósito de los proyectos sustentables y no de lo únicamente sostenible para un municipio como Cajicá.


 

A propósito de los proyectos sustentables y no de lo  únicamente sostenible para un municipio como Cajicá

 

 
 
     Lo sustentable no es sinónimo de sostenible.

·         El término sustentable en Latinoamérica es algo más que un error de traducción del inglés al español del término sostenible.

·         Lo sostenible gira alrededor de lo económico, de la máxima utilidad.

·         El concepto de lo sostenible nace junto al neoliberalismo de Europa.

·         El concepto de lo sustentable se adopta de los pueblos de Suramérica y  Centroamérica con su economía ancestral; en la actualidad es el mecanismo de defensa a la economía neoliberal arrolladora con la sociedad y el medio ambiente.

·         Lo sustentable es sujeto de contabilidad de triple resultado: en la sostenibilidad ambiental, en la sostenibilidad social y en la sostenibilidad económica simultáneamente.

·         Lo sustentable tiene que ser sostenible en lo económico, en lo ambiental y también en lo social y no solamente en lo económico como lo entienden en las economías neoliberales, pese a que en los últimos tiempos ante los grandes desastres ambientales generados por el cambio climático antrópico también buscan que lo ambiental  sea sostenible, pero que no aceptan como principio la sostenibilidad social al desconocer la redistribución del ingreso como prioridad económica indispensable.

·         Los proyectos sustentables son los de interés socioeconómico y ambiental, en donde la materia prima obligada es la sociedad

·         En cualquier proyecto de manejo sustentable de residuos, la materia prima no son los residuos sólidos, ni las aguas residuales; lo es la sociedad.

·         En un proyecto sustentable de movilidad, la materia prima no son ni las vías, ni los transmilenios, portales, buses, automóviles, cables o metros; lo es la sociedad, las personas.

·         En un proyecto sustentable de salud, la materia prima no son los medicamentos, ni los profesionales, ni los hospitales, ni la EPS; lo es la gente, la sociedad.

·         Lo mismo podemos hablar de proyectos sustentables del manejo del agua y del manejo de la energía y otros, que no deben ser objeto de desarrollo de economía neoliberal por parte de la empresa privada, ya que la materia prima es la sociedad de forma obligada.








 
  •   Lo sustentable no busca la sostenibilidad económica extrema del capitalismo, ni la sostenibilidad social extrema del socialismo, ni la sostenibilidad ambiental extrema del ambientalismo.

  •  Lo sustentable busca que la relación recíproca entre lo ambiental y lo económico sea viable, que la relación recíproca entre lo ambiental y lo social sea soportable y que la relación recíproca entre lo social y lo económico sea digna y equitativa.







         


         

         



         


        EL PORQUÉ DE LA IMPORTANCIA DEL MANEJO ADECUADO DE LOS RESIDUOS SÓLIDOS Y EN ESPECIAL LO BIODEGRADABLE EN LOS MUNICIPIOS Y CIUDADES DEL PAÍS.

        EL PORQUÉ DE LA IMPORTANCIA DEL MANEJO ADECUADO DE LOS RESIDUOS SÓLIDOS Y EN ESPECIAL LO BIODEGRADABLE EN LOS MUNICIPIOS Y CIUDADES DEL PAÍS.



        A CUIDAR EL SUELO. La ecuación alimentos/clima tiene su raíz en la tierra. La expansión de prácticas agrícolas insustentables condujo durante todo el siglo pasado a destruir entre 30 y 75% de la materia orgánica en las tierras arables, y 50% de la materia orgánica en los pastizales y las praderas. Estas pérdidas masivas de materia orgánica son responsables de entre 25 y 40% del exceso actual de CO2 en la atmósfera y de otro tanto igual es responsable el manejo irresponsable de los residuos orgánicos de las ciudades y municipios. No obstante, este CO2 en la atmósfera podemos devolverlo al suelo si restauramos las prácticas que las comunidades campesinas mantuvieron por muchas generaciones y si desde las ciudades y municipios hacemos aprovechables los recursos biodegradables mediante su separación en la fuente, compostaje y humificación hasta retornarlos a los suelos como materia orgánica. Si a nivel mundial y en las comunidades existieran las políticas correctas y los incentivos apropiados, se podrían recuperar los niveles de materia orgánica que existían en el suelo antes del advenimiento de la agricultura industrial (en unos 50 años, que más o menos corresponden al lapso de tiempo de su destrucción). Esto compensa un 24-30% de todas emisiones actuales de gases de efecto invernadero (GEI), causantes importantes del calentamiento global del Planeta.



        Omar A. Barbosa Quimbay
        I.A. Agroecólogo


        martes, 12 de mayo de 2015

        Transformación del campo colombiano mediante cambio profundo a su desarrollo rural.





        Transformación del campo colombiano mediante cambio profundo a su desarrollo rural
        Analizando el devenir  del foro de desarrollo rural colombiano organizado por nuestro partido “Alianza Verde”  mediante  la transformación del campo de nuestro país, hay cosas trascendentales para la ruralidad  que van más allá del estado puntual del sector agrícola o ganadero.
        Si bien en esta oportunidad la ruralidad tampoco podrá participar de forma directa en definir su futuro inmediato ante la generosidad del congreso con el ejecutivo  permitiéndole la potestad directa de reorientar el desarrollo rural para la transformación del campo, sí esperamos que la opción de acompañamiento de dos representantes de nuestro partido alianza verde, con conocimiento y capacidad de reorientación de la ruralidad incidan para que no sea un maquillaje más de la misma, similar a las de las anteriores cinco décadas. Esperamos cambios profundos como los pide el senador Antonio Navarro Wolff o los anuncia el senador Leonidas Name Vásquez.
        Cuando hay claridad y raciocinio para aceptar que el desarrollo rural es mucho más que la agricultura convencional y la ganadería extensiva o intensiva, hay que partir de cuál es el estado actual del desarrollo rural, resultado de las políticas agropecuarias, sociales, económicas y ambientales del país de los últimos cincuenta años.
        La foránea “revolución verde”, impuesta y aceptada también hace ya más de cincuenta años con todo rigor por nuestros gobiernos de turno y en todos los alcances, incluyendo:  
        • el contenido tecnológico,
        • las áreas de formación profesional y técnica,
        • la transferencia de tecnología,
        • el soporte económico a la ruralidad
        • la concentración de la tierra agrícola,
        • el impulso al monocultivo,
        • la sostenibilidad social en el campo,
        • a forma de afrontar el narcotráfico,
        • la forma  de afrontar para el sector la apertura económica neo liberal del país
        • el desconocimiento total de su incidencia ambiental en el ecosistema y su repercusión en lo social y en lo económico.
        Deben ser estas entre otros, las áreas de análisis de nuestros resultados actuales en la ruralidad y el punto de partida para su modificación a fondo.

        El concepto, la propuesta y la implementación de “revolución verde” fueron hechos  para la agricultura de las zonas templadas del planeta y posteriormente mal impuestas y mal adaptadas en la agricultura del trópico.
        Los problemas para la agricultura de nuestro país no se hicieron esperar y fueron ignorados y camuflados por quienes han direccionado las políticas agrícolas.
        La llamada revolución verde es un paradigma en crisis para el trópico ya hace más de 35 años. Las dinámicas de los organismos vivos del suelo y del área foliar de los cultivos son muy diferentes dependiendo de donde se encuentren:
        • en suelos del trópico o en suelos de las zonas templadas del planeta
        • en suelos con estaciones climáticas extremas o en suelos sin estacionalidad  y en estado tropical permanente.
        El monocultivo continuo en el trópico con esa altísima dinámica de sus organismos vivos en el ecosistema y con la implementación irracional del paquete tecnológico de la revolución verde, si bien han colaborado en mantener la producción de nuestros cultivos dentro del promedio o bajo el promedio de los cultivos del mundo, no ha ocurrido lo mismo con:
        • la productividad de  los cultivos,
        • la productividad de los suelos,
        • la productividad de los agricultores,
        • ni la productividad del sector agrícola.
        El componente dentro de la estructura de costos de nuestros cultivos en lo relacionado con insumos (insecticidas, herbicidas, fungicidas, nematicidas y demás biocidas) y fertilizantes de alta solubilidad, superan en el doble en costos y en unidades a la estructura de costos de los cultivos de zonas templadas, además de degradar en forma creciente la fertilidad de nuestros suelos tropicales en sus contenidos minerales, en el componente vivo del suelo, en la estructura del suelo,  en la retención de humedad del suelo y pone en duda la inocuidad de nuestra alimentación proveniente del campo así cultivado.
        Es también la vía de liberación acelerada del bióxido de carbono (CO2) secuestrado por miles de años en la parte orgánica del suelo y principal gas de efecto invernadero causante de la realidad del calentamiento global, al sacarlo del ciclo normal de fotosíntesis, respiración de las plantas y humificación del contenido orgánico de los cultivos.
        Una de las últimas inclusiones al paquete tecnológico de la revolución verde es el uso de semillas con modificaciones genéticas inducidas en los laboratorios de las multinacionales productoras de los ingredientes técnicos de los pesticidas, con el propósito central de obligar su continuidad de uso en los cultivos, y sin consideración a su incidencia en el germoplasma soporte de la seguridad alimentaria del mundo, ni en la inocuidad de los cultivos requerida para los consumidores.
        Llama la atención y pide reflexión el hecho de que sean los mismos más de cincuenta años los de implementación de la revolución verde a todos los niveles en nuestra ruralidad, y  que sea en nuestros campos y en el mismo tiempo donde se desarrollen simultáneamente:  
        • los lamentables conflictos armados de las guerrillas los paramilitares,
        • el crecimiento sostenido de la siembra y procesamiento de cultivos ilícitos,
        • el desplazamiento forzado de la gente del campo a los poblados y ciudades o a las milicias formales o informales
        • la concentración de la propiedad rural,
        • el menor salario diferenciado institucionalmente,
        • la mayor pobreza generalizada de sus habitantes,
        • los mayores índices de desnutrición, mortalidad y morbilidad infantil,
        • y más recientemente  el escenario de la peligrosa locomotora descarrilada de la minería.
        Alejandro Reyes Posada, el colombiano con más claridad sobre el conflicto social armado y en el pos conflicto de nuestro proceso de paz, también ve la necesidad apremiante del cambio profundo e integral a las políticas de desarrollo rural del país.
        Nos obliga a todos los colombianos en todos las ámbitos y especialmente a quienes hacemos parte del pensamiento de la Alianza Verde, colaborar en la retroalimentación del pasado de nuestro desarrollo rural y en el planteamiento permanente que permita su reforma afondo para bien de la gente del campo sin dolientes y de los consumidores inadvertidos y desprevenidos de la sociedad.


        Omar A. Barbosa Quimbay
        I.A. Agro ecólogo
        1.            

        domingo, 15 de marzo de 2015

        Reporte científico Hongos del suelo y fertilización nitrogenada


        Reporte científico

        Hongos del suelo y fertilización nitrogenada

        Los hongos juegan un papel importante como descomponedores, simbiontes de plantas y patógenos en los suelos. La estructura de las comunidades de hongos en la rizosfera es el resultado de interacciones complejas entre factores de selección que pueden favorecer relaciones beneficiosas o perjudiciales. El uso de la comunidad fúngica de perfiles independiente del cultivo, hemos investigado los efectos de la dosis de fertilizantes nitrogenados en las comunidades de hongos en el suelo y la rizosfera de la caña de azúcar cultivado en el campo. Los resultados muestran que la concentración de fertilizante de nitrógeno modifica fuertemente en la composición, pero no la riqueza taxón de las comunidades de hongos en el suelo y la rizosfera. El aumento de la dosis de fertilizante de nitrógeno tiene un potencial impacto negativo en el ciclo del carbono en el suelo y promueve géneros de hongos con rasgos patógenos conocidos, el descubrimiento de un efecto negativo de la fertilización intensiva.

        http://www.nature.com/srep/2015/150302/srep08678/full/srep08678.html?WT.ec_id=SREP-20150303